Gatos

Coco era un gato siamés, se paseaba por los tejados del barrio, era el favorito de las gatitas del barrio, por cierto, también de las vecinas y los niños, todos querían alimentarlo y acariciarlo, ser un gato lindo tiene sus ventajas. Solía echarse en el techo de la señora María durante el verano y  pasaba horas tomando sol , cuando estaba de humor intentaba cazar alguna paloma o algún gorrión descuidado. Bueno, pasó que un día de septiembre, llegó el circo al barrio, los niños estaban felices, porque  en las tardes pasaba una pequeño camión con un león flacuchento en una jaula, anunciando la función de la noche y al fabuloso león Baltazar. Los niños corrían tras él, Coco pensó, yo soy más lindo y más gordo que él, parece que nadie lo alimenta al pobre, claro si es tan feo y flaco,  los niños se olvidaran de él si me doy un paseo por los jardines y les muestro la panza se dijo así mismo. Pasadas un par de hora, se bajó del techo, caminó por los jardines para lucirse como lo había planeado, de pronto sintió que unas manos lo tomaban con fuerza del espinazo dejándolo inmovilizado, miró de reojo y vio el pequeño camión sin conductor, atrás estaba Baltazar mirándolo fijamente con un hilo de baba colgando de su hocico, me equivoqué pensó, si lo alimentan.

 

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